La Consejería de Cultura y Patrimonio expone los contratos para construir la Catedral de Jaén

La Consejería de Cultura y Patrimonio expone los contratos sellados para construir la Catedral de Jaén. Lo hace en una muestra que pone en valor los documentos que se guardan en el Archivo Histórico Provincial y que representa una firme apuesta por divulgar la historia, la cultura y el conocimiento. El delegado territorial, Jesús Estrella acompañado del deán de la Catedral, Francisco Juan Martínez Rojas y del director del Archivo Histórico Provincial, Juan del Arco, ha inaugurado la exposición “Construyendo la Catedral: los contratos firmados”, una muestra de la gran cantidad de escrituras que para realizar la Catedral de Jaén se otorgaron entre el Cabildo y los distintos artífices de la misma, entre las que destacan los contratos celebrados entre Andrés de Vandelvira primero, y Juan de Aranda Salazar más tarde, y el citado Cabildo.

La exposición que se inaugura hoy, 10 de marzo, por ser el día en que se firmó el contrato entre el Cabildo de la Catedral y el maestro Andrés de Vandelvira pero del año 1553, podrá visitarse hasta el 31 de mayo en horario de lunes a viernes, de 9 a 14 horas; sábados, domingos y festivos, de 10,30 a 13,30 horas.

Los protocolos notariales son fundamentales para el estudio de la Historia del Arte, pues recogen los contratos realizados entre promotores (concejos, nobles, cabildos catedralicios, parroquias, etc.) y los artistas o artesanos (maestros canteros, entalladores, escultores, pintores, carpinteros, herreros, etc.). Son documentos civiles que otorgaban seguridad jurídica a ambas partes ante un posible caso de incumplimiento y de tener que acudir a los tribunales, pues, aunque contratos entre particulares, quedaban autorizados por un “funcionario” dotado de “fe pública”.

Estos contratos nos indican la fecha de inicio de una obra, los actuantes, el objeto contractual, las cláusulas que se establecen, los plazos acordados para la finalización y el pago. Incluso, gracias a ellos, se conocen también obras que se ejecutaron y que no se han conservado. De esta forma, constituyen una pieza fundamental e imprescindible para el estudio de los aspectos constructivos de la Catedral de Jaén. Si sabe que las obras para el inicio del actual templo –al margen del llamado muro gótico, que es anterior- comenzaron a partir del año 1553, es porque se ha conservado el contrato entre el Cabildo de la Catedral de Jaén y Andrés de Vandelvira, otorgado ante el escribano Melchor de la Serna, el 10 de marzo de ese año. Su sucesor, Alonso Barba, tras la muerte de este en 1575, formalizó también su relación laboral con el Cabildo por medio de un contrato. Igualmente, se ha conservado el contrato que firmó Juan de Aranda Salazar, también un 10 de marzo, aunque del año 1634 para la continuación del templo, gracias al impulso que a la obra paralizada desde hacía años quiso dar el cardenal Moscoso y Sandoval.

Por estas escrituras se saben, además, aspectos importantes de la vida de los artistas. Por el que firmó Vandelvira con el Cabildo, sabemos que por entonces el maestro cantero vivía en Úbeda y por él hubo de trasladarse a Jaén y fijar en esta ciudad su residencia; igual ocurrió, años más tarde, con Juan de Aranda Salazar, quien residía en Granada. En ellas figuran también sus sueldos: el primero cobraría 40.000 maravedís al año, más 24 fanegas de trigo y 24 de cebada; y el segundo, 500 ducados anuales.

Estos contratos, se complementaban con las llamadas cartas de pago, donde quedaban protocolizadas –también ante el escribano- cada una de las entregas que los “contratistas” de la Catedral iban recibiendo por la ejecución de sus trabajos. Así pues, conocemos los principales, pero fueron muchos los que se autorizaron por parte de los escribanos del número: contratos para la saca y el transporte de piedra, para el arreglo de los caminos, para la realización de las esculturas, para la ejecución de las vidrieras, para la fundición y colocación de las campanas, rejas, puertas, ventanas, entre otras.

El objeto de esta exposición es presentar una muestra de estos documentos, expuestos frente a la maqueta de la Catedral, de forma que el espectador establezca una relación visual entre el contrato y la parte del templo objeto de ese documento. Por otra parte, también, se quiere mostrar al público un proyecto mucho más ambicioso, llevado a cabo desde la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico en el Archivo Histórico Provincial de Jaén, consistente en la descripción de cada uno de ellos y la transcripción de los más representativos, de forma que constituyan un corpus documental fundamental para el conocimiento de las fases constructivas de la Catedral de Jaén. Son documentos que no se concibieron para ser expuestos, pero fueron documentos que dieron vida al actual edificio, cuyos originales guardaron celosamente los escribanos, y que se conservan en el Archivo Histórico Provincial de Jaén.