En el casco antiguo de la ciudad de Jaén existía, desde el siglo XV, un gran hospital llamado de San Juan de Dios. Gracias a las donaciones particulares y al patronazgo del Concejo Municipal, esta institución sanitaria, llegó a ser con el transcurso del tiempo, uno de los hospitales más longevos dentro de la historia española, y el de mayor solera en Jaén. Durante varios siglos obtuvo el mérito y honor de constituirse en un verdadero modelo asistencial que logró difundirse por todo el ámbito de la monarquía española.

Cuando en 1973 todas sus instalaciones fueron trasladadas al nuevo y moderno Centro Hospitalario Princesa Sofía de España, el benemérito antiguo Hospital de San Juan de Dios quedó incomprensiblemente abandonado, expuesto al robo y pillaje, y casi arruinado. Por fortuna, en 1992, el entonces Presidente de la Diputación Provincial, D. Cristóbal López Carvajal, en nombre de la Corporación, asumió con interés el problema de una adecuada y definitiva sede para el I.E.G. mediante la costosa restauración del viejo hospital. El proyecto se confía al Doctor Arquitecto D. Luis Berges Roldán, consejero del I.E.G., Arquitecto Municipal-Jefe, en el Ayuntamiento de Jaén, especialista en restauraciones arquitectónicas por la Dirección General de Bellas Artes, y medalla de honor del premio Europa Nostra por la recuperación del Palacio de Villardompardo y los Baños Árabes en Jaén.

Alrededor de un ajardinado patio renacentista, con arcos sostenidos por columnas pétreas toscanas en el claustro bajo, y jónicas en el superior, se hallan situados el paraninfo (antigua capilla de 1771, reedificada tras el incendio de 1916), el archivo y biblioteca con sala para investigadores y café-bar en el artístico sótano; en la galería encristalada de la primera planta están colocados el despacho de la dirección, salas de exposiciones, gerencia, secretaría general y sala de reuniones; en la segunda última planta, despachos y salas para conferencias y reuniones.