Torre de influencia mudéjar realizada en tiempos del emperador Carlos I (concluida el 20 de agosto de de 1534). Formaba parte de la cárcel real y fue concebida como mirador para observar el caserío y los alrededores de la ciudad: Preside la plaza de Santa María, corazón de la ciudad medieval. Su edificación es sobria, a base de alternar ladrillo con sillares de piedra. Las almenas que rematan el conjunto le dan un aire de torre de fortaleza. Dos elementos destaca en este singular edificio: el escudo bicéfalo del emperador y el bello reloj de estilo plateresco que da nombre a la torre.