El Arca de Wislawa: Lluisa Lladó, el poder del símbolo

…Soy una chispa, una chispa

auténtica…una chispa de la cola de una cometa,

nada salvo una chispa, que suavemente desaparece,

no soy yo la que cae en los periódicos de mañana,

es esa otra, justo a mi lado, que tiene su motor estropeado.

Cayendo del cielo. Si acaso (1972)

Wislawa Szymborska

Con esta cita, comienza el poemario de Lluisa Lladó “El Arca de Wislawa”;  el próximo día 21 de septiembre lo presentará en la casa fundación de Andrés Segovia en Linares (Jaén). Intervendrán los poetas:   Isabel Rezmo , Ana Garcia Briones , Teresa Martín, Mayu Redondo y de la Asociación Vecinal “Estación de Almería” Rosa Martínez y Antonio Sanchez Cruz. Al piano estará el ubetense Diego Martínez Alguacil.

Poeta nacida en Palma de Mallorca y afincada en Castellón. Pero unida a esta tierra,  este rincón de Andalucía oriental, este Linares donde tenemos afinidades por lazos de sangre y por lazos de amor.

Su recorrido es ya de por sí un camino firme con varias publicaciones,    (Azul-lejos, 2013 ;El bosque Turquesa, Ed. Torremozas 2014; La marquesa de seda de  Ed. Unaria, 2015) . Participando en multitud de eventos y presentaciones. Sus estudios de diseño e ilustración es otro elemento más a su favor,  su poesía es visual y trascendente, luminosa, de trazo y curvatura. Ha publicado en la revista literaria DeGlozel. Formó parte de la Tertulia Poética El Almadar, de Castellón. Ha participado en varias antologías poéticas y de microrrelatos:  Huellas de mujer de  Editorial Lastura, una recopilación de mujeres artistas que fueron silenciadas con poemas propios o de la autora homenajeada

Poeta en Nueva York, Poetas de Tierra y luna de la editorial Kalima de Sara Castelar Lorca, con una reinterpretación del libro original de Lorca de varios poetas con ilustraciones de Ricardo Ranz.

 Sus estudios de diseño e ilustración es otro elemento más a su favor,  su poesía es visual y trascendente, luminosa, de trazo y curvatura.

El poeta necesita seguir descubriendo nexos de unión con sus semejantes,  con el compañero…especialmente aquellos que nos han dejado para siempre, las huellas en este pequeño rincón de la literatura.

El arca de Wislawa Ed.  Torremozas, 2017 supone un cambio de rumbo en el interior de LLuisa Lladó, en su universo personal y poético:

“La poesía de Wislawa Szymborska caló en mi persona, casualmente el día de su fallecimiento que coincidía con mi cumpleaños. Una época gris que gracias al influjo y a la conexión con la poeta polaca, fue remontada a través de viajes y el estudio de su obra desde un punto espiritual y posteriormente intelectual, dónde me encontré a nivel humano.

 Un libro que nació de una manera fluida, donde no existe solamente un diálogo con Wislawa, sino un mensaje universal de ecología, social y de igualdad.”

Y de repente la  poeta vuelve a sentirse viva,  con imágenes que se van sucediendo y van influyendo en ella  y la poesía fluye a través de la tinta, buscando respuestas, abriendo posibilidades, destacando certezas.

En este arca hay dos mujeres en un mismo universo. Lluisa contesta a Wislawa  en una correlación intrínseca donde distintos paisajes se suceden en una película milimétrica entre ambas: el amor, el desamor, la rutina, la desesperación, la sociedad, la identidad propia como mujer,  etc.

Lilian me dijo con la serenidad

de las que heredamos

el don de la clarividencia:

—Luisa, tú viviste en otra vida

en Polonia.

Estás conectada a Wislawa.

…..

Wislawa me dio la mano

para que no me perdiera.

Ella pensó, otra que huye del Yeti

y cree en el ser humano,

y en la teoría de Darwin,

que colecciona convulsiva:

vivencias.

Demasiados viajes para una congénere

que gustó del pie izquierdo del zapato

y a otra que con salones rojos

es una Dorothy

con demasiados guardaespaldas.

Qué pena cuando un animal se extermina.

La decadencia del cabaré

y sus artes marciales.

Un diálogo interno, lleno de simbolismo, de referencias, imágenes personales, del mundo y de conseguir que una necesite parar, para recapacitar sobre lo que está leyendo.

La indiferencia es un grado que no existe en este libro, con palabras a veces suaves y otras veces llenas de fuerza, incluso con un desgarro interno, una subida de tensión o un estado de shock:

La incongruencia,

haber estado enredados sin ropa,

escasa una tregua.

Igual que dos hebras de lana

de anudada demencia.

El lenguaje es claro y nítido, sin grandes retóricas. Lenguaje de la calle, del día a día. Sencillez al servicio de la rutina real que a veces el poeta olvida y que LLuisa utiliza con una gran fluidez. Esa sencillez necesaria para no olvidar la tierra que pisamos, lo que sentimos y vemos en nuestro mundo:

Ir de un lugar a otro como un insecto

que huye de la luz

y busca el confort del ruido

del motor de la nevera.

…………………..

He venido a aprender.

De los frutos del bosque,

de la sonrisa de la gente

con el mismo número de bodas que de adulterio

por metro cuadrado.

……………

¿Qué hicimos del pan duro?

¿Y de las cortezas de queso?

¿Qué se hizo

de cada una de las palabras,

gestos y notas?

Felicitaciones, fotos y

besos marcados en vasos.

Hicimos el amor.

Espolvoreamos un humeante plato de macarrones.

Las abuelas del mundo

cocinaron pollo en tardes de verano.

Así es la vida.

Hicimos el amor.

De  Wislawa  a Lluisa Lladó o vicecersa, la palabra sirve para decir las cosas simples, y sencillas como lo es la propia vida.

III

Yo,

que me he sentado en el rincón

del café

de tus postreras auroras,

respiré la ceniza

de tu último cigarro.

Cual dos gatas iguales

pero distintas.

En definitiva, la autora  nos enseña que la poesía siempre fue el arca donde dejar nuestros deseos, nuestras actitudes, nuestras ilusiones, los símbolos de todo lo que vivimos, y de todo lo que amamos, de todo lo que nos afecta. Se esconde en cada rincón esperando a que la descubramos. Un juego de niños, un cambio de rasante, acercándonos a ella.

A veces basta con observar la vida tal como es, y utilizar sus elementos para hacernos más humanos, y por supuesto, hacerla más poética.

¿Quién se resiste a no coger su llamada?

No te resistas a encontrar lo que delante de ti es evidente.

Os invito a conocer a  esta autora. El próximo día 21 en Linares (Jaén). La poesía nos espera, Llüisa tiene mucho qué decir. No faltéis.

Para más información

 blog de la autora:

elcohetevolador.blogspot.com/

También podéis visitar la página de la editorial:

http://www.torremozas.com/El-arca-de-Wislawa

Wislawa Szymborka (Polonia,1923). Obtuvo el Premio Nobel de Literatura de 1996. Sus poemas alcanzan la verdadera poesía cuando echa mano de la alegoría y la sorpresa. Según Elena Poniatowska, el primer lector de la Szymborska en nuestra lengua fue León Felipe.